¿Por qué sentimos envidia?

Aprende a lidiar con este sentimiento que, aunque puede llegar a ser muy negativo, puede ser usada a tu favor.

31 MAY 2018 · Lectura: min.

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¿Por qué sentimos envidia?

Todas las personas, en algún punto de nuestras vidas, hemos tenido ese molesto sentimiento de querer algo que otro posee. Puede ser un juguete con el que otro niño juega en el patio del colegio, una oportunidad de empleo soñada que un colega logró y tú no o unas vacaciones en una playa que presume un vecino en redes sociales mientras ves llover por la ventana.

Este sinnúmero de situaciones puede llegar a resultarte molesto, pero en cierto modo, sentir envidia puede ser normal mientras no te haga obsesionarte o que esto incida negativamente en tu vida. Además, si el sentimiento es persistente, puede convertirse en un grave problema de autoestima porque tenderás a compararte continuamente, minimizando tus propios valores o logros. 

La envidia es un sentimiento de tristeza o rabia por no tener lo que otro consigue o no alcanzar un modelo determinado de personalidad. Cuando experimentamos envidia podemos sentir malestar, culpa y vergüenza, entre otras. Este sentimiento surge de una insatisfacción hacia nuestra persona y con el hecho de ser conscientes de nuestras  carencias o limitaciones.

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Según explica Antonio Cabrales, investigador del Departamento de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid, señala en su libro La envidia que dicho concepto se puede llegar a conocer también como "aversión a la desigualdad".

"Es decir, los individuos están dispuestos a gastar recursos de todo tipo (monetarios, esfuerzo, etc) con tal de reducir las diferencias de bienestar material respecto a otras personas. Se plantea la envidia como resultado de una competición por unos recursos limitados, y la llevamos codificada en los genes".

Un mal a largo plazo

Como ya lo hemos dicho la envidia, a largo plazo, puede generar efectos negativos en las personas causando desde problemas de autoestima hasta en la relaciones que tenemos con los otros.

De acuerdo con la investigadora Gisela Sierra Otero, de la Facultad de Psicología de la UNAM, si una persona permite que un sentimiento negativo se prolongue mucho tiempo puede terminar generando problemas en la salud, debido a que provoca estrés, aumento en la secreción de adrenalina y cambios en el ritmo cardiaco, entre otros.

Véase también. ¿Por qué es importante la empatía?

En casos patológicos, los sentimientos de frustración e inferioridad de una persona pueden ser tan grandes que dan paso al odio y en buscar la destrucción física del envidiado. Algunos envidiosos critican, devalúan e, incluso tratan de castigar física o psicológicamente al otro solamente por lo que han logrado. El sociólogo Francesco Alberoni señalaba al respecto que:

"El envidioso desea acercarse al envidiado, ser reconocido por él, identificarse con él y sustituirlo".

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Recomendaciones para procesar la envidia

Hay una serie de consejos que puedes seguir y que te pueden servir a la hora de hacerle frente a la envidia. Poniendo todo de ti, puedes superar ese difícil obstáculo que te hace daño a la autoestima, aunque si sientes que no puedes hacerlo solo, aquí está una lista de nuestros psicólogos expertos que te podrán orientar mejor.

  • Haz una lista con tus cualidades y fortalezas para que valores con mayor claridad tus propios logros y potencialidades. 
  • Admira los logros de los demás y aprende de ellos. Cuando hablamos de envidia, el mensaje que enviamos es negativo y limitante (no soy como esa persona y punto). En cambio cuando admiramos, queremos tomar lo mejor de los demás y aprender para nuestra vida.
  • Reconoce tus propias limitaciones y acéptalas. Cada uno de nosotros las tiene. 
  • Si notas que tu alrededor hay personas que solo presumen sus logros para opacar a los demás, trata de alejarte de ellos.
  • Usa la envidia positivamente. Es decir, si quieres lograr lo que otra persona ha logrado, enfoca tus esfuerzos hacia ello, siendo consciente de tus propios objetivos y recursos.

Véase también: hay una diferencia entre autoestima y ego

Ignora a los envidiosos

Si, por el contrario, no eres tú quien siente envidia sino el que la despierta trata de seguir por el buen camino que llevas y no darles importancia a los comentarios de los otros.

Si has leído con detenimiento sabes lo asfixiante que puede llegar a ser para una persona sentir envidia y todo lo que implica, por lo que debes concentrarte en ti y en las buenas cosas que estás haciendo, sin ceder ante comentarios mal intencionados y que tratan de sacarte de tu centro. El mejor curso de acción es, entonces, es seguir siendo un buen ejemplo para los otros y tratar que comprendan que, con el esfuerzo y dedicación, ellos también lo podrán lograr como tú.

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